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-1940 sandalia con cuña de corcho,1941-1942 Sandalia trabajada a ganchillo. Zapato de rafia con cuña de corcho 1942-1944. Zapatilla de raso bordada a máquina con hilos de seda 1944- 1945. Sandalia de gamuza con cuña de madera1947.Sandalia de gamuza y cabrito 1941-1942
Se queda en Hollywood hasta 1927, periodo fecundo en diseños y modelos nuevos (siguen siendo utilizados como moda actual). Plataformas , punteras redondas, zapatillas de raso, sandalias en negro y oro con afilado tacón , de serpiente, con escamas…… y muchos más “aunque el más raro par de zapatos de mi carrera, tambien el más caro, eran unos zapatos cubiertos de plumas de ave traidas de Mejico por las cuales el cliente pagó 500 dólares ; quisó inmediatamente otro par , aunque no fue posible encontrar más plumas.
Tapones de corcho le sirvieron para los tacones. Su empresa en 1939 daba trabajo a cuatrocientos hombres y mujeres.
Greta Garbo, la duquesa de Windsor, príncipes y famosos así como personas humildes cuyo trabajo imponía grandes jornadas de pie, buscaban su ayuda…” Hay mucho trabajo que hago gratis, y mucho más por el cual pido solamente el precio que el comprador suele pagar.
No siempre, el oficio de zapatero como un trabajo reconocido, llegó a ser digno de tener en cuenta hasta que, un jovencísimo personaje que nació en 1889 siente la vocación de ser zapatero. Durante años este gran diseñador y creador de calzado no consiguió el permiso de sus padres para ejercer como zapatero, por ser este oficio considerado como el más bajo de todos los oficios.
En los Años Veinte la falda, al acortarse, sacó a la luz los zapatos. Fue entonces cuando apareció, como en los cuentos, una especie de Zapatero Mágico, nacido en la pobreza en un pueblo de Italia y llegado a Hollywood para vestir los pies de las estrellas con pieles de pescado, avestruz, mono, pitón y canguro, con rafia y seda, con algas marinas y cáscaras de caracol. Inventó el tacón de aguja, el ortopédico y el labrado, el calzado de cuña y la puntera francesa. Se llamaba Salvatore Ferragamo.
Salvador Ferragamo en 1957, tres años antes de su muerte escribió su biografía….. ” Si, saliendo de Nápoles os dirigís hacia el este unos cien kilómetros, llegaréis a un pueblo que no tiene otro camino de salida que el que habéis recorrido para llegar a él. Es Bonito el lugar dónde nací”.
Nadie dudó nunca de su genialidad como creador de calzado desde que, a la edad de nueve años, hizo los zapatitos de Primera Comunión para sus hermanas. Entra en el taller del zapatero del pueblo Luigi Feste, y, aprende el oficio a traves de las prácticas habituales del taller (que incluia cuidar al hijo del maestro). A los once años marcha a Nápoles y vuelve a Bonito para abrir su propia tienda, después de haber aprendido todo lo posible sobre las modas.

Zapato de piel de pescado, zapato de encaje, zapato de algodón a cuadros,y zapato de piel de antílope con lunares pintados(1930- 1935)
A los dieciseis años ya era zapatero conocido. se marcha a Estados Unidos donde se encontraban sus cuatro hermanos, con la intención de tener éxito y regresar “rico y famoso”, y para demostrar a Italia como se debían hacer realmente los zapatos, pero se encontró con los zapatos fabricados a máquina. Esto le bastó, para confirmar una convicción que conservó toda su vida ¡ los zapatos debían hacerse a mano y sólo a mano! ” ¡ No! ¡ No! ¡No! ¡ No puedo ni quiero trabajar aquí,. Esto no es ser zapatero. No hay habilidad personal. Nunca tendre que ver con los zapatos hechos a máquina.”
Más adelante se daría cuenta de que las máquinas iban a sustituir cada vez más a las personas. En el mejor de los casos el diseño se tiene en cuenta y han quedado y siempre , por lo menos hasta nuestros días, copias de sus modelos, sin practicamente ninguna innovación. A lo que siempre consideró como una posibilidad de Arte, eso sí , siempre que se trabajara a mano el producto, se ha añadido la firma de cualquier famoso que a veces nada tiene que ver con la maestría que se requiere para hacer un par de zapatos, bonitos y cómodos que era lo que pretendió con su buen hacer este gran artista del zapato, Salvatore Ferragamo.

Sandalia de tiras de gamuza,sandalia con tacón de espejitos, sandalia de rafia y tacón de corchos , y zapato cerrado de gamuza en patchwork (1935-1938)
Con alguno de sus hermanos abre una tienda de reparación de calzado y gracias a sus contactos con la American Film Company, empieza a hacer calzado para sus películas. Hizo botas para los cowboys de las pilículas delOeste, sandalias romanas y egipcias…Salvatore Ferragamo se convirtio en el zapatero preferido de los astros. Ferragano escribe : “Por entonces en Estados Unidos estaban de moda los zapatos de puntera muy afilada…. Hice zapatos de ese tipo hasta que me aburrí, así que, cuando Barbara La Marr me pidió unos zapatos originales, creé mi primera puntera a la francesa, de la cual Francia no había nunca oido hablar, los zapatos a pesar de que no era una línea bonita se popularizaron de inmediato. Otra moda que quería cambiar era la del zapato cerrad0…… se me presentó la ocasión de hacer una serie de sandalias para unas esclavas romanas, no convencieron a los particulares , reacios a enseñar desnudo el pie, hasta que una princesa india le encargó un par y le dijo “Para una oriental, no es nada indecente enseñar el pie”, las llamé sandalias a la romana.
Debido a un artículo en el periódico “Los Angeles Times” todas las estrellas de cine querian ponérselas”. “En 1923 mi calzado se vendia en cantidades crecientes….había un problema que me había obsesionado ..la búsqueda del secreto que durante siglos se les había escapado a los zapateros de todo el mundo: ¡el secreto de los zapatos que siempre sientan bién!”.
Empezó a estudiar la anatomia del pie en la universidad de Southern California …. ” Y luego finalmente un buen día lo encontré, la conciencia del éxito me vino de las palabras de asombro de mis clientes, que me repetian cada vez más a menudo ¡ que cómodos son estos zapatos! ¡ ya nunca podré llevar los zapatos de antes !. Con los mios, decían se sentían distintas, podían caminar sin sufrir, lo cual es por otra parte la única función de los zapatos.
Con mis zapatos se sentían felices”.
Continuará…..
…….Trifari (viene del post anterior) se las ingenia y recurre a su extraordinaria habilidad para crear con materias pobres y piedras falsas unas joyas bellísimas y originales. De su taller salen pendientes, broches, collares, estupendos aderezos que nada tienen que envidiar a las joyas auténticas pero que cuestan infinitamente menos. La actividad continúa y se afianza cada vez más : estamos ya en los años Cuarenta y la moda se apropia estas joyas. Las mujeres, que visten rígidos trajes sastre sacados a veces de las chaquetas de los maridos en guerra, para embellecerlos clavan en la solapa broches de fantasía que de noche brillan como los de veras.
En Hollywod, también el mundo del cine recurre de buen grado a estas creaciones que tan bien se ajustan a las películas en blanco y negro donde las divinas Greta Garbo, Joan Crawford, Marlene Dietrich y Bette Davis se las ponen en sus trajes de escena como que fueran auténticas. De ahí toman el nombre de costume jewelry o sea joyas para disfraces (aunque en el origen de esta definición se cita a menudo una frase de Coco Chanel: “Je fais des bijoux pour mes costumes“, (“Hago joyas para mis trajes”). En ese mismo período se dispone de gran cantidad de piedras llegadas con los refugiados de Bohemia, tan hermosas que parecen de veras, que se adaptan a las mil maravillas a la elaboración y el engaste.
Los nombres de Eisenberg y Weiss vienen a unirse a los de los artesanos italianos y franceses: brillan y centellean sus piedras ….otros expertos orfebres siguen el ejemplo de Trifari.
Son artesanos de distintas nacionalidades, y tan orgullosos de sus creaciones que firman incluso sus joyas como se firman las de veras, con su número de patente y su marca registrada en Washington.
Los talleres se encuentran en Providence, en Rhode Island, y abastecen a toda América de copias de joyas que parecen de Cartier y de Van Cleef &Arpels, y de imitaciones de la coronas de la realeza inglesa. Las fashión jewels siguen las modas……
Mientras tanto la guerra termina , llega el dinero y las joyas de fantasía quedan relegadas a un cajón o dentro de una caja de baratijas. Ha terminado una época : Llegan a los Estados Unidos otros italianos, turistas exquisitos y de gustos refinados , que los domingos deambulan por los mercados callejeros y descubren en los puestos esas joyas falsas.
El redescubrimiento de estas pequeñas obras maestras del pasado se debe, pues, a los italianos, que tienen buen ojo para discernir entre la pacotilla de un chamarilero lo que pronto se pondrá de moda. A comienzos de los años Setenta compran por unos cuantos dólares aquellas joyas acabadas tristemente en el mercadillo, las llevan a Italia y se las ponen como si fueran auténticas. Llevadas con estilo y elegancia y mezcladas con las auténticas, las joyas de fantasía firmadas por Trifari, Coro, De Rosa, reviven su antiguo esplendor.
Es un verdadero salvamento de una cultura ya olvidada; pero el juego no dura mucho, se corre la voz, la moda hace furor, la demanda aumenta y aumentan los precios. Hoy las joyas de fantasía son difíciles de encontrar, algunas piezas han desaparecido incluso del mercado y sólo se encuentran en anticuarios, donde a veces cuestan más que las auténticas ……. ¿Será esa su revancha?
En la segunda mitad del siglo XIX y en las dos primeras del XX se hicieron miles de cajitas para fósforos en Gran Bretaña y en Estados Unidos, estos estuches tenían una tapa de resorte y una superficie áspera que se utilizaba como raspador; es prácticamente imposible hoy encontrar uno de ellos, pues es un objeto muy preciado por coleccionistas y no suelen aparecen en los mercados de antigüedades públicos. Son piezas extraordinarias , no sólo por el placer que ocasiona el verlas sino porque representan un documento incomparable del panorama social y gustos de la época; se trabajaron en nácar, corcho, oro, plata etc.
Los artesanos y artistas del momento, tampoco pudieron sustraerse al encanto de ese pequeño objeto, colaborando con sus diseños y sus firmas. Carol B. Brener y Stephen H. Brener, que compartían el interés muy neoyorquino por todo lo sorprendente e insólito, se dedicaron durante muchos años a reunir una de las colecciones de envases de fósforos más variadas y lujosas que son conocidas. Hoy día se encuentran en el Cooper-Hewitt Museum de Nueva York.
Hace algún tiempo cayó en mis manos un suplemento de una revista de antigüedades que guardé porque aparecía en ella, entre otras muchas colecciones, una que en su momento me pareció curiosa. Se trataba de una colección de cajas de hojalata. Estos días recordé con especial cariño esos envases, que ha supuesto para mí el volver a una infancia en la casa de mis padres donde alguna cajita de lata llegué a encontrar.
No conservo ninguna, pero ahora, pensando un poco, sí me gustaría volver a verlas cuando busco algo entre los muchos cajones que hay en mi casa. El dueño de la colección que mencionaban en dicha revista se llamaba Andrés Diego y reunía en ese momento más de 200 piezas de distinto tamaño y fabricadas para muy diferentes usos, pero todas llevan el dibujo de uno de los personajes más famosos que ha tenido la factoría Disney de todos los tiempos, el conocidísimo y querido en todos los lugares y por todos los niños del mundo… el ratón… ” Mickey”.
Señalaba Andrés en la entrevista que le hicieron, que su colección es de cajas fabricadas antes de los años 40. Como curiosidad señala la editorial que en los Estados Unidos no se hicieron cajas de hojalata antes de esos años porque se realizaban de cartón. La industria de ese material estaba más desarrollada en Europa.
Seguiré citando colecciones que considero preciosas, y también algún comentario, al menos curioso, sobre sus dueños y las épocas en las que esos objetos se utilizaron.

















